jueves, 2 de octubre de 2014

La isla mínima de Alberto Rodríguez. Arde El Guadalquivir!



Dos cosas hay que agradecerle a Alberto Rodríguez: Que no haya caído en el panfletismo político aprovechando que pasaba por 1980 y el final de la dictadura y su hedor estaba cerca y que no nos hay querido vender la mandanga de que todos los malos pagan sus fechorías. Lo primero pasa por la película casi en plan anecdótico y el pasado franquista del poli bajito no va más allá de un pasado turbio, sea político o no. Y lo segundo……acordémonos del Duque de Feria, que por una vez sucedió lo contrario. En la realidad fue castigado. A ver si cunde el ejemplo. No digo más.
Incluso el tráfico de droga ha sido ninguneado. Sólo ha servido para crear ambiente, para crear verosimilitud.
Alberto Rodríguez quería contar un thriller y es lo que ha contado. Con un excelente ritmo narrativo, unos actores grandiosos, no sé con cuál de los dos polis quedarme aunque he de decir que Raúl Arévalo me ha impresionado y no ha deslucido nada frente a Javier Gutiérrez, y era muy difícil eso.
Los primeros planos a contra luz de los personajes me han parecido resueltos con maestría y las tomas cenitales muy sugerentes. A más de sorprendentes. Esto tan bonito y con esos bichitos que parecen hormigas…….pues no, ni es tan bonito ni son hormigas, es terrible y son seres humanos.
A partir de ahora dejaré de decir eso de “Pero como no se explota en el cine el inmenso acerbo paisajista y monumental que tenemos en España”. Se está haciendo y muy bien. Ahí está El Guadalquivir, a la altura del Mississippi.
Por fin volvemos la mirada hacia nosotros mismos, sin flagelarnos y sin menospreciarnos, con compasión y en su justa medida.
El guión muy cuidado y contenido. Podía haber habido más persecuciones y más disparos. Pero yo soy de los que piensan que aunque con lo justo se llama menos al espectáculo, sin embargo se construye mejor la credibilidad y yo creo que es eso es más deseable.
Un pequeño “pero” para el casting, que puede que ni incluso lo sea porque ignoro el tempo de rodaje de “El niño” con respecto a la Isla mínima, pero la coincidencia en las dos películas del actor protagonista de la primera y el estreno antes de “El niño” no ha ayudado mucho a “La isla mínima” . A mi lado alguien se puso a murmurar al verlo aparecer. Esos detalles tienen que cuidarse. Hay muchos actores que hubieran dado bien en ese papel.
Una estupenda y entretenida película de principio a fin. Una pena que ya la haya visto. Porque me gustaría volver a verla por primera vez y eso no lo suelo decir de muchas películas.
Al paso que vamos que los cines españoles se llenen para ver películas españolas dejará de ser  una sorpresa para pasar a ser habitual. Se ha tardado casi cuarenta años pero se ha conseguido. Cosa de la libertad y no de las subvenciones como pensaban algunos. De verdad.
Pero una pena que vayamos de cuarenta en cuarenta años.

No hay comentarios:

Publicar un comentario