viernes, 15 de abril de 2016

La corona partida de Jordi Frades (2016)




Fruto del éxito que han tenido las series históricas en las televisiones ha nacido esta película que narra los hechos que acaecieron tras la muerte de Isabel de Castilla.Fernando de Aragón, su esposo, y el yerno de ambos, Felipe El Hermoso, se disputan la corona de Castilla. El primero, como esposo de la fallecida y padre de la heredera, Doña Juana de Castilla, La loca. Y el segundo como esposo de la misma. En medio el cardenal Cisneros. Hace un tiempo fue el cardenal Tarancón, salvando las distancias. Y antes de ayer era el cardenal Rouco. Ahora no sé quién es….y está bien que así sea.
Estos son unos hechos que dan para una esplendida tragedia shakesperiana con Doña Juana como figura principal. Reina entre los años 1504 y 1555, entrando y saliendo de castillos en los que era recluida, o bien por su padre, Fernando de Castilla, o bien por su marido, Felipe el hermosos, o bien por su hijo Carlos I. Una mujer que al parecer no fue muy devota de Dios en un tiempo que hasta las piedras y los árboles se arrodillaban cuando pasaba una sotana. Una mujer que reinó tras la muerte de sus dos hermanos que le antecedían en la línea sucesoria. Quizás una mujer que no había resuelto bien la atracción de las hijas por los padres y que después sublimó en su marido. En un tiempo en que ya hacían su aparición las primeras rebeliones del pueblo en la figura de “Los comuneros”.  Y porque no, los primeros indicios de liberación de la mujer. O sea, una loca.
Ingredientes hay.
Sin embargo la película es esquemática y da unos indicios de todo lo que acabo de señalar, contentándose con seguir las intrigas palaciegas por el reino de Castilla. Un filme televisivo que pretende pasar a la pantalla añadiéndole efectismo y parafernalia medievalista que está muy bien. Son estupendos algunos encuadres de los personajes, algunas imágenes coloristas propias de la época y la fotografía es sobresaliente pero eso sólo es un envoltorio, además muy poco equilibrado. Esas procesiones nocturnas con antorchas y hábitos frailunos, monjiles terminan cansando.
Los actores cumplen su papel, casi todos. Me sorprendió en algunos momentos Rodolfo Sancho que está muy equilibrado y creíble. Además sospecho que Irene Escolar podía haber dado mucho más de lo que se le pidió.  En algunos momentos daba la sensación de poder meterle más intensidad al momento. Todo lo contrario del actor que hacía de su marido, Raúl Mérida, que en ningún momento convence. Y menos cuando se pone al lado de José Coronado que cada vez parece menos José Coronado, cuando actúa, que es lo mejor que se puede decir de un actor. Hay algunos secundarios destacables y un Eusebio Poncela de Cisneros, que para él es un papel digamos que para hacer con los ojos cerrados.
Me quedo con lo instructiva que es y con que puede servir de acicate para que algunos de los espectadores se animen a bucear en una época tan apasionante de nuestra historia….y que ya era hora de que saliera masivamente a las pantallas.
Los americanos han llenado el mundo del cine con la Conquista del Oeste, que viene a ser como una pelea de colegio comparado con nuestra historia, mientras que nosotros……..
La fotografía, muy cuidada, un paseo por un museo de pintura renacentista.

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